Seguridad


Salmo 40:11
Señor, ¡no me niegues tu misericordia! ¡Permite que siempre me acompañen tu misericordia y tu verdad!

En estos días de aumento de la violencia y tantos peligros, un aspecto básico que debemos tener en cuenta es la seguridad. Tomando como ejemplo al salmista David, debemos orar: “Señor, ¡no me niegues tu misericordia! ¡Permite que siempre me acompañen tu misericordia y tu verdad!”.
El amor de Dios elimina el miedo. El amor de Jesucristo por nosotros hace que él nos cuide, que este velando y que nos proteja. En Cristo podemos tener la certeza de que el dicho es verdad: “¡Quien ama, cuida!”
Hoy es un buen día para recordar su cuidado y protección, para hacer memoria de que Dios siempre nos ha cuidado, por lo tanto esta vez no será la excepción.
La protección del Eterno nos acompaña todos los días a donde quiera que vayamos, somos propiedad suya, le pertenecemos y por lo tanto vela por nosotros, ¡Él tiene cuidado de cada uno en lo particular!
Hoy quiero animarte a que no dejes de creer en su protección, por muy oscuro que se vea el camino, por muy difícil que se vea el porvenir, jamás dudes de que estarás bien, porque quien vela por tu bienestar es Dios, si tú te apoyas en Él seguramente encontraras un descanso.
Descansar en el Señor es el mejor antídoto contra cualquier circunstancia difícil que nos toque experimentar, descansar en el hecho de que Dios tiene el control de todo y que cada cosa que pase  Él propiciara lo necesario para que al final todo pinte bien.
¡Descansa!, ¡Confía!, ¡No dejes de creer!, porque sin duda tenemos a un Dios que cuida de los suyos y tú eres parte de los suyos, así que: ¡Descansa!
La Palabra te declara: el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Su mano te sostendrá y su sombra estará contigo de día y de noche.No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará1.
A pesar de las circunstancias en las que vivimos en nuestro país, debemos de confiar que nuestro Dios extiende su mano para bendecirnos y cuidarnos de manera única y especial.
     Las recomendaciones para mantenernos dentro de Su Protección son :
1. Encomienda a Jehová tu camino,  confía en él, y él hará2.
2. No  te salgas de la bolsa de Su Protección al ceder a la tentación.
                   3. Se como un pollito que busca las alas de la mamá gallina para estar seguro. Las Alas del Omnipotente te cubrirán.

                  CONCLUSIONES
Aun cuando pasemos por el valle más oscuro, no temeremos, porque Dios está a nuestro lado.

Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección, Él siempre está al pendiente para darnos cobijo.

La luz de Dios nos rodea, el amor de Dios nos envuelve, El poder de Dios nos protege, La Presencia de Dios vela por nosotros, donde quiera que estemos y a donde quiera que vayamos, Dios es con nosotros.

Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista.

            REFLEXION
1.     La seguridad de nuestras vidas está en la protección que Dios nos da cuando acudimos a Él para buscarle como nuestro  refugio, ¿batallas para estar bajo la sombra del Omnipotente debido a que no te sientes digno de acudir a Él?
2.     Si Dios cuida de las aves, cuidará también de ti, ¿necesitas volver a la bolsa de protección? ¿atraviesas por momentos de inseguridad a causa de un alejamiento con Dios?
3.     Hoy es un buen día para retomar nuestra confianza y seguridad en Dios, ¿estás list@ para sumergirte en su Río e ir a refugiarte bajo sus alas?

1Salmo 91
2Salmo 37:5

  _____________________________________________________________
  Pastor Oscar
  Correo: oscarhp07@hotmail.com
  Invitaciones a conferencias/seminarios



Comentarios

Entradas populares de este blog

Somos deseables para Dios

Las consecuencias de vivir en la carne

Vestíos de amor