ESCRIBIENDO TUS CRÓNICAS


1 Reyes 14:29
Los demás hechos de Roboam y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá?

            Expresiones como las de este texto, nos indican que hubo alguien quién narró las historias de ese entonces como fueron los reyes, de Judá y de Israel. Inclusive, el antiguo Testamento cuenta con un libro titulado como las Crónicas, en el que se encuentran precisamente todos los detalles de la vida y reinado de cada uno de los reyes de esa época.
            Ante esto, me ha nacido una pregunta: ¿por qué no escribir las crónicas de mi propia vida? ¿me atrevería a hacerlo? Pues finalmente al escribir dichas crónicas tendría que poner lo bueno y lo malo, lo positivo y negativo, los triunfos y derrotas, los tropiezos y los aciertos de mi propia existencia.
            Alguien ha dicho que uno de los pilares para encontrar sentido a la vida es contando tu historia a los demás. El hacerlo, ayuda a las personas a entenderse a sí mismas. Al contar o escribir la historia de nuestras vidas, podemos entender mejor la manera en cómo hemos llegado a ser tal como somos.
            Contar historias es una forma de dar sentido al acto de vivir. Al unir las distintas piezas de nuestra vida en una narrativa, creamos un todo unificado que nos permite ver la coherencia de nuestro diario vivir. Una de las cosas que me agradan cuando escribo acerca de mi, es que puedo corregir, revisar y reinterpretar cada escena descrita a pesar de estar limitado por los hechos reales de mi propia vida.
            La psicóloga Michele Crossley escribe que la enfermedad mental suele ser el resultado de la incapacidad de una persona de contar una buena historia sobre su vida. Contar algo sobre ti, puede llegar a ser la mejor de las terapias para ayudarte a salir de la misma depresión sin necesidad de antidepresivos. En lo personal, escribo muchas cosas acerca de mí en mis escritos de devocionales, libros y predicas, pues le he hallado sentido y gracia el dar a conocer aspectos de mi vida, aunque al hacerlo se corra el riesgo de ser criticado o rechazado.
            Termino sugiriéndote algunas cosas que te motiven a empezar a escribir tus crónicas:
            Escribe tu propia historia.- te permitirá reflexionar sobre los momentos cruciales de tu propia existencia. Esto mismo te hará pensar en cómo han influido esos momentos en quién eres ahora y como han beneficiado o afectado a los que te rodean.   También te ayudarán a rectificar algunas cosas que no hiciste bien, además de que despertarás tu imaginación para visualizar el cómo hubiera ocurrido sin euqivocarte.
            Cuenta y comparte tus historias.- grandes guiones se pudieron llevar a la pantalla del cine o televisión por la sencilla razón de que alguien compartió su historia. Cuando eres capaz de hacerlo tú, abres la oportunidad de ayudar a otros que conocerán acerca de tu experiencia que has logrado plasmar. Escribir y compartir tu historia es lanzarte al vacío, de conectarte con la gente y hacerles saber que puedes acompañarlos a través de tus crónicas.

            CONCLUSIONES
Tanto en el cine, como en la radio, o en el escenario, las historias de otras personas pueden ayudarnos a reflexionar sobre nuestros propios valores y vivencias.

Cada vida es una novela en donde muchos se atreven a escribirla y otros a esconderla.

A menudo, contar historias nos permite disociarnos de la brutalidad que hemos vivido.

El riesgo de contar tus crónicas es de que la gente conozca realmente quién eres.

            REFLEXION
1.     Somos lo que hacemos de manera repetida. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito, ¿tus hábitos hablan bien de tu existir? ¿son dignos de plasmarse dentro de tu historial?
2.     Escribir tus crónicas es todo un desafío que inicia en ti y termina en lo que te pueden llegar a leer, ¿estás tomando lápiz y papel para empezar a escribirlas?
3.     Uno de los pilares para encontrar sentido a la vida es contando tu historia a los demás, ¿estás preparado para poder hacerlo?

4.     La enfermedad mental suele ser el resultado de la incapacidad de una persona de contar una buena historia sobre su vida, ¿sueles padecer de este mal?

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