Unidos a Cristo
Juan 15:7
Si ustedes
permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que
quieran y se les dará.
Hoy puedo meditar en
hermosas y profundas verdades expresadas por el Señor Jesucristo. Son
verdades que pueden perderse de vista en medio del trajinar diario de la
vida. Verdades como esta: “Yo soy la vid verdadera y mi Padre el Labrador.
Cada pámpano que en mí no lleva fruto será echado afuera, y cada pámpano que
lleva fruto será podado para que pueda llevar fruto” Juan 15:1-2.
La única manera de tener
una vida de calidad es ser guiado por Dios y asimilar la Palabra de Él, de esta
manera, nuestro carácter sera moldeado conforme a su voluntad. El deseo
del Señor ha sido, es y será que permanezcamos unidos a él y que su
Palabra sea un rhema en nosotros.
Todos debemos necesitar
tanto la Palabra de Dios como la guía y dirección del Espíritu Santo para el
desarrollo de nuestro carácter, porque incluso las verdades espirituales pueden
dañarnos en vez de ayudarnos, si el Espíritu Santo no está presente.
Oh, cuanto necesitamos
estar unidos a Cristo y dejar que sus palabras permanezcan en nosotros.
Las Escrituras revelan la voluntad de Dios y el Espíritu Santo nos ayuda a vivir en santidad dentro de
ella.
Estar en Cristo
es permitir que Su Señorío sea reconocido en mi vida. No podemos decir que
hacemos la voluntad del Eterno, sin reconocer su autoridad en nuestras vidas.
Estar en Cristo, es permanecer en Él haciendo Su
Voluntad a través de Su Palabra. Cuando aplicamos lo que aprendemos en ella,
nuestra vida entra en el nivel de la obediencia, y cuando obedecemos a los
preceptos del Señor, entonces podemos decir que estamos en Su voluntad.
Estar en Cristo, es ser guiados por medio de Su Santo
Espíritu, pues él siempre nos guiará a la verdad. Esta es su promesa, cuando
estamos vínculados con Él, podemos estar confiados en que siempre estará su
mano extendida para mostrarnos el camino en el que debemos de andar.
Estar en
Cristo, es permanecer fieles a sus enseñanzas, es saber aplicarlas y enseñarlas
a otros a través de mi estilo de vida. No hay mejor manera de compartir lo que
sabemos de las Escritura que compartirlas a través de nuestra manera de vivir.
La enseñanza educa, pero el ejemplo arrastra.
Por último, estar en Cristo, me permitirá dar buenos
frutos. Los frutos se dan por mi relación, apego y obediencia a Su Voluntad.
Jesús dijo que por nuestro frutos nos conocerán, así que dichos frutos en
nuestra vida tendrán que dar evidencia de lo que somos en Él.
CONCLUSIONES
Jesús
anhela que en cada vida de los que ha redimido, se halle mucho fruto y que
permanezcamos en Él.
Todo
pámpano que no lleva fruto, será cortado y echado fuera. El Señor
nos anima a tener una relación estrecha con Él, pues es la única manera de
poder llevar fruto.
La vida en Cristo no debe de ser superficial o
ficticia, la vida en Él es más que ser un religioso, la vida en Jesús es más
que llamarse cristiano, la vida en Cristo se muestra a través de los frutos, la
vida en Jesús es ser el pámpano que siempre permanece en Él.
REFLEXION
1.
Como
pámpano debe de existir una correcta relación con la vid. De hecho, el pámpano
no existe sin la vid, ¿cómo está tu relación y comunión
con la Vid, que es Jesucristo?
2.
La
abundancia de fruto en el pámpano es la evidencia de nuestro apego y obediencia
a la Vid, ¿estás dando abundante fruto, o estás
corriendo el riesgo de ser cortad@ de la vid?
3.
Hay una
promesa para todo cristiano al permanecer y ser fieles a la vida: pidan lo que quieran y se les dará, ¿hay alguna petición en tu corazón que quisieras pedirle
al Señor?
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Pastor Oscar
Correo: oscarhp07@hotmail.com
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