La osadía de saber esperar
Santiago 5:7-8
Por tanto, hermanos, tengan paciencia
hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé
su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia. Así
también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del
Señor, que ya se acerca.
Esperar es un hecho de la vida. No es un llamado a la
inacción, ni a la indiferencia, ni a la indecisión. Por el contrario, requiere
de mucho esfuerzo y entrenamiento diligente y regular, y de la persistente
esperanza que rehúsa ser detenida por el tener que esperar.
Así como uno no
aprende a tocar un instrumento musical de la noche a la mañana, esperar no
significa descansar sin hacer nada. Esperar una boda es emocionante. Son muchas
las cosas que hay para hacer, y generalmente toda la familia está involucrada
en los mismos. La espera de un bebé hace que el tiempo pase más lentamente,
especialmente durante las últimas semanas.
Yo recuerdo que
previo a la operación que me practicaron hace 4 años, estuve con el
especialista un 20 de agosto, día en que me darían fecha para la cirugía. Al
saber que me estaban dando la fecha para el 27 de noviembre, me dirigí hacia él
y le dije: ¿por qué no ahora? ¿Por qué
agobiarme de más? De una vez en caliente y a la mejor ni se siente. La
respuesta fue categórica: << señor Hernández, tendrá que esperar, pues no
hay otra fecha disponible para usted >>
Algunas cosas
no se pueden apresurar. Las grandes cosas de la vida no se hacen rápido, sino
que requieren disciplina, estudio y trabajo. El crecimiento físico,
emocional, mental y espiritual, no se completa en una noche. Podemos entorpecer
su proceso, pero no podemos acelerarlo más allá de la capacidad humana o del
diseño divino.
Esperar pacientemente
en el Señor es un aprendizaje. Y da frutos cuando de veras se espera en el Él,
cuando se estudia su Palabra, cuando se está bajo la influencia de su Espíritu,
y cuando se confía en su perdón, sus promesas, su providencia, y su amor
infinito. El amor de Dios, recordado a través de nuestra fe en Él, y revivido a
través de la oración, nos permite ser pacientes con Él y con nosotros
mismos.
El
antónimo a la espera es la desesperación. La desesperación es falta de espera. Cuando no fomentas la espera en tu vida, entonces abres la puerta para
que la desesperación haga mella y estragos en ti.
La desesperación te puede llevar a
tomar decisiones equivocadas o a realizar actos que no estén en el contexto
para bendecir a tu vida.
En
el Salmo 40:1-2 encontramos la base para saber esperar en el Eterno: Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó
mi clamor. Me sacó del foso de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis
pies sobre suelo firme y a medida que yo caminaba, me estabilizó.
Tener paciencia y
ser paciente nos da la oportunidad de estabilizarnos, de no precipitarnos y de
recibir en tiempo y forma lo que Dios nos quiere dar. No echemos a perder lo
bello y hermoso para nuestras vidas por causa de la desesperación.
CONCLUSIONES
Uno de los
hechos de desesperación lo vemos en la vida del rey Saúl. La encomienda había sido la de esperar
la llegada de Samuel para que éste ofreciera holocausto a Dios y recibiera
instrucciones para la estrategia de guerra en contra de los filisteos.
Al ver que el
ejército desfallecía y que no llegaba Samuel, Saúl en su desesperación tomó
decisiones equivocadas que lo llevaron a realizar algo que no le correspondía.
(1 Samuel 13:1-3)
La Palabra narra
que acababa de ofrecer holocausto Saúl (cosa
que no le correspondía hacer) cuando ve llegar a Samuel, un poquito más de
espera y hubiera evitado la catástrofe en el pueblo y en su reino.
Samuel vacía
sobre la acción de su desesperación: ¡cosa
loca has hecho!
REFLEXION
1. La espera produce paciencia y la paciencia genera
confianza en Dios, ¿estás pasando por momentos complicados en
donde ves que brota la desesperación en tu vida?
2. Los resultados ante la desesperación pueden ser
catastróficos tal como lo fue en la vida y reinado de Saúl, ¿estás lamentando el no haber esperado un poco ante lo
que te puede estar originando situaciones que no querías tener en tu vida?
3. Samuel reprobó la desesperación de Saúl diciéndole que
había hecho cosas locas, ¿cómo evaluarías
tus actos que has tenido en estas dos últimas semanas?
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pastor Oscar
correo: oscarhp07@hotmail.com
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