El llamado de Dios es ineludible
.
Juan 11:28
Y habiendo
dicho esto, se fue y llamó a su hermana María, diciéndole en secreto: El
Maestro está aquí, y te llama
Yo sé que muchas personas y
en especial los jóvenes batallan en cuanto a la seguridad de su llamado.
Quisieran que un ángel descendiera desde el cielo para informarles
acerca del llamado que Dios les está haciendo para servirle en el área
pastoral, administrativa, evangelística, profética, etc.
En lo personal, yo recuerdo acerca de mi llamamiento, tenía 17 años
cuando empecé a tener esa inquietud por el pastorado. Me asombraba la manera en
que mi pastor llevaba a cabo su ministerio. Desafortunadamente solo pude estar
cerca de él por un lapso de dos años. Aunque estaba casi a diario acompañándolo
en sus actividades pastorales, (pues me
asignaron como su escudero), yo observaba como desarrollaba sus visitas a
algunas de las familias, como se preparaba para sus sermones, como predicaba,
como atendía a la gente en consejería, como trataba a la iglesia, como convivía
con su familia, etc.
Viene a mi memoria que mi pastor solo me dio pequeños tip’s acerca de un
posible llamado, por ejemplo: un día me llevó al Seminario Bautista de Lomas
Verdes, me mostró sus instalaciones, estuvimos unas cuantas horas allí, pero en
ningún momento me sentó para darme
alguna instrucción especifica que debiera yo hacer para llegar a ser un
estudiante de allí. En otra ocasión me dijo: si un día piensas en el ministerio pastoral primero estudia una
carrera; yo entendía esto por lo que yo veía que sucedía con él en cuanto a su
dependencia con la iglesia. Casi al final de sus días, estábamos en el
patio del templo tomando el solecito, me mira fijamente y me dice: si yo pudiera heredar todos mis
conocimientos y experiencia ministerial…te los heredaría a ti.
Lo anterior lo fui sumando y como resultado encontré que mi pastor me estaba orientando a aceptar
el llamado que Dios ya me había hecho. Creo firmemente que mi amado pastor veía
en mí a alguien en quien dejara su legado. Fue en esta edad cuando estando en
un Congreso de jóvenes en Monterrey, que ante el llamado que hacía uno de los
conferencistas de ese evento para aceptar el desafío al pastorado, doble mis
rodillas, suspiré profundamente y exclamé: Padre, si puedes ver algo bueno en mí y si
crees que yo puedo con el llamado que me haces, entonces yo rindo mi vida para
que la uses en tu poder y autoridad.
El testimonio acerca de mi llamado estoy seguro que ayudará a muchos que
están sintiendo la llama del fuego del Espíritu Santo para que rindan sus vidas
al Señor para el ministerio. Ante mi
experiencia yo te recomiendo que sigas los siguientes pasos :
A.
Debes de estar seguro de ese llamamiento
por esa gran pasión que sientes cuando
ves a tus pastores desarrollar su ministerio.
B.
Pide a Dios te dé señales de su llamado.
Que existan herman@s que reconozcan tus dones para el ministerio, estos deben
de ser: presidir, enseñar y pastorado.
C.
Acércate a tus pastores para que te
orienten acerca del lugar u opción para tu preparación ministerial.
D.
Rinde tu vida al Señor y dile que puede
usarla para su gloria y honor.
CONCLUSIONES
Dios siempre coloca señales, sueños y
revelaciones cuando hace el llamado a sus siervos.
A Moisés lo puso frente a una
zarza que ardía y no se consumía1.
A Josué lo puso como escudero de Moisés para que éste le dejara su propio
legado2. A Abraham le
habló de manera audible3.
A María por medio de un ángel4
·
Sin duda alguna si tú sientes el
llamado, busca la confirmación de forma directa e individual, no busques que tu
llamado sea igual al de otros4
· Recuerda que
el llamado de Dios es ineludible. En lo particular siento que perdí unos tres
años por mi indecisión. Quise en este lapso resistirme, pero finalmente entendí
que no podía decirle que no al Dios que me ama y que me hizo libre de mi un
pasado en el pecado.
REFLEXION
1. El Maestro está aquí y te está llamando, ¿puedes oír su voz? ¿Estás atendiendo a la
voz de su llamado? ¿Estás listo para responder a su llamado?
2. Es un gran privilegio el que seas
elegid@ para ser candidat@ a ser un (a) sirev@ de Dios, ¿estás
batallando para tomar esta decisión? ¿consideras que no eres idóneo para este
llamado?
3. Si el llamado
es ineludible, eso quiere decir que no podremos resistirnos ante ello, ¿por qué no tomar la misma actitud y valentía de un
Moisés, de un Josué, de un Abraham o inclusive, de un Carso Hernández?
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Pastor Oscar
Correo: oscarhp07@hotmail.com
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