El juzgar sin escuchar


Hechos 7:50-51
Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos:¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?

Cuantos errores se han cometido al juzgar a las personas sin haberlas escuchado previamente. Se es muy dado hablar de ellas a espaldas entre gente que le encanta murmurar y sentirse jueces perfectos. Nicodemo estaba poniendo orden con toda esa gente que se sentía erudita en la materia del conocimiento bíblico, pero que estaba juzgando a alguien que ni habían escuchado, ni sabían lo que hacía. Un día Nicodemo tuvo que atreverse a ir a ver a Jesús de noche por temor a sus colegas religiosos; y solo allí, en un encuentro personal, pudo disipar sus dudas y comprender el ministerio del verdadero Mesías que vino al mundo para ofrecerles perdón y salvación.
Es muy fácil ser de lengua suelta, es muy sencillo juzgar a la ligera, para muchos hasta resulta todo un hobby masticar a los demás. Hoy aprendemos que si en verdad conocemos de las Escrituras, no tenemos derecho a juzgar y menos a condenar a nadie sin antes escucharlo. No nos es permitido emitir juicios sobre alguien sin darle la oportunidad de poder defenderse.  No podemos penalizar, a menos que se hayan comprobado los hechos que demeritan a una persona. No puedes juzgar cuando tus hechos son peores de quien tratas de sentenciar.
Un día yo emití un juicio severo sobre quien más tarde fue el cirujano que Dios usó en mi operación. Déjame  contarte lo ocurrido:
            Estaba teniendo dificultad para volver a ser atendido por un Otorrino en el Hospital del Issste en la Cd de Cuernavaca. Después de que me habían trasladado de mi clínica de Cuautla para allá, el último en ver mi caso fue el Foniatra, mismo que en su diagnóstico escribió que debería de volver con el Otorrino, pues no había otra opción para mi caso más que el de ser operado de los nódulos laríngeos. Acudí al subdirector del hospital para que me concediera una nueva cita con el especialista, a lo cual se negó indicándome que debería de hacer otra vez todo el trámite desde mi centro de adscripción para que me volvieran a dar la hoja de traslado. Había descontento en mí, porque eso implicaría otros meses de espera, y el tiempo avanzaba y yo seguía con mi problema. Al final el subdirector me dijo que el único que podía recibirme era el Dr López, éste es el coordinador de todos los Otorrinos del Hospital en Cuernavaca. Me hicieron el favor de ponerme en contacto con él de manera particular, al entrevistarme en su consultorio  y compartirle sobre mi caso, me dijo que me iba a atender, que como coordinador me iba a aceptar para ser admitido en el Hospital del Issste en Cuernavaca. Me estaba ahorrando trámites engorrosos y pérdida de tiempo. Al final de la consulta me dio esta indicación: preséntese el próximo lunes a las 8:00 hrs y entregue su carnet con la enfermera en turno, espere hasta que  le llamen; lo voy a atender sin cita previa y sin tener expediente.
Llegué antes de las 8:00 hrs, entregué mi carnet y me senté a esperar. Observé que ya eran las 10:00 y dije: le voy a dar otra hora. Se dieron las 11:00, fui a preguntar si me iba a atender, a lo que me contestaron que debía de esperar un poco más. Las manecillas del reloj ya marcaban las 12:30, dentro de mí se despertó un espíritu de critica profunda, vociferaba dentro de mi: ¿por qué si sabía que no me iba a atender a las 8:00 hrs me citó desde esta hora? Ya han pasado más de cinco horas, que pésimo servicio es el que dan aquí. Debería de ser más honesto y razonable este especialista, no es justo que me haga perder tanto tiempo (aunque  sabía que era yo el que tenía la necesidad, fui yo el que pedí el favor). 12:50 en el reloj, por fin sale la enfermera mencionando mi nombre, era el tiempo de pasar para ser atendido. En mi todavía sentía el deseo de reclamar por tanta tardanza. Al entrar a su consultorio, me saluda amablemente y me pide una disculpa por la espera (eso  desfundó mi molestia), de inmediato me da la indicación para hacerme el estudio de laringoscopia, lo hizo rápido y a la perfección. Me dio de inmediato su diagnóstico: debe de ser intervenido quirúrgicamente, por lo que necesito mandarle a hacer sus estudios pre-operatorios. Se dirige hacia su escritorio y firma todos los estudios pre-operatorios, me abre expediente y me dice: a partir de hoy es usted mi paciente, realícese todos los estudios, pase a que le den cita en un mes para checar sus resultados y programarlo para la cirugía…huauu!!! Valió la pena la espera y el no emitir un juicio en contra de quien Dios usó para bendecirme.
Cuantos reveses nos llevamos cuando hemos emitido un juicio en contra de alguien sin haber escuchado previamente sus razones. En mi caso, después de que el Dr. López se iba a ganar la descarga de mis impresionantes críticas, ahora tiene mi reconocimiento como un gran profesionista. Mucha gente juzga por lo que ve, por la apariencia o por la murmuración que hacen los demás y que contaminan nuestro punto de vista. Actualmente he recomendado a más de uno con el Dr. López, no les hablo de mi juicio equivoco hacia él, procuro dar relevancia a sus cualidades y generosidad como médico.

   CONCLUSIONES
   Es tiempo de voltear la tortilla en nuestra forma de mirar, tratar y enjuiciar a las personas.
Como cristianos nos vemos tal mal cuando emitimos juicios en contra de alguien sin conocerle o sin escuchar sus ideas o razones.

Estoy seguro que un acercamiento de manera personal, hará que los juicios entre nosotros sucumban y se abra la hermosa oportunidad para que resalten las cualidades que nos embellecen como personas.

Nicodemo ya no se atrevió a juzgar a Jesús, pues tuvo la osadía de ir a verlo personalmente y aclarar todas sus dudas con respecto a Él

Ahora Nicodemo salió a la defensa de Jesús ante toda la bola de criticones y enjuiciadores. Esa debe de ser nuestra postura también…misericordia Si, Juicio no: cambia tu primero.

            REFLEXION
1.     Jesús dijo : No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido, ¿estás siendo persuadido a emitir juicios en contra de alguien?
2.     Por qué mirar la paja de otro y no trabajar en la posible viga que está en uno para que sea quitada, ¿estás más atento a observar los errores de los demás en lugar de trabajar en los propios?
3.     Nicodemo nos trajo enseñanza en cuanto este tema: no juzgó a Jesús, fue a tener un encuentro personal con él para conocerle. Más tarde lo defendió ante sus opositores, pues ellos estaban juzgándolo sin saber de Jesús, ¿has buscado un acercamiento con aquellos que has querido juzgar para conocer lo que ellos piensan o hacen?

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   Pastor Oscar
   Correo: oscarhp07@hotmail.com
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