Desechando el enojo
Eclesiastés 11 :10
Aleja de tu corazón el enojo, y echa fuera de tu ser la maldad, porque
confiar en la juventud y en la flor de la vida es un absurdo.
El enojo es un estado emocional que varía en
intensidad. Va desde una irritación leve, hasta una furia e ira intensa. Como
otras emociones, está acompañada de cambios psicológicos y biológicos. Cuando te enojas, tu frecuencia cardíaca y
presión arterial se elevan y lo mismo sucede con el nivel de hormonas de energía,
adrenalina y noradrenalina.
El enojo puede ser causado por
sucesos externos o internos. Puedes enojarte con una persona específica (como un compañero de trabajo o supervisor)
o por algo ocurrido (embotellamiento de
tránsito, un vuelo cancelado), o tu enojo puede ser causado por estar
preocupado o estresado debido a problemas personales.
Cuando la Palabra menciona: airaos , pero no pequéis,1
nos da a entender que como seres humanos tenemos dentro de nuestras emociones
la posibilidad de manifestar enojo en algún momento y bajo ciertas
circunstancias. Ante esto, debemos de aprender a expresar el sentimiento de
enojo con firmeza pero sin agresividad.
Para hacerlo, se debe dejar en claro cuáles son las necesidades y cómo
realizarlas sin lastimar a otros. Ser
firme no significa ser prepotente, ni exigente; significa respetarse
a sí mismo y a los demás. Si no puedes deshacerte, evitar o
cambiar a las personas que te provocan enojo, entonces aprende a controlar tus reacciones
En la
Biblia de Jerusalem, nuestro texto base dice: Aparta el mal humor de tu
pecho y aleja el sufrimiento de tu carne, pero juventud y pelo negro, son
vanidad. Salomón nos da a
entender que todo ser humano tiene la capacidad de dominio sobre sus emociones.
Él dijo que podemos apartar el mal humor de nuestro pecho, es decir, podemos
decidir el desechar o albergar este sentimiento. Si no somos capaces de manejar el mal humor,
éste se puede trasladar de manera fácil y
contaminar el ambiente del lugar y de las personas con las que convivamos.
En el ámbito de la
salud, el enojo, al igual que cualquier otro sentimiento negativo nos hace daño repercutiendo en nuestro
bienestar físico ya que la química de nuestro organismo pierde el equilibrio, y
nuestro cuerpo empieza a descargar adrenalina y cortisol para recuperarlo.
Las descargas frecuentes de estas substancias deterioran el sistema
inmunológico entre otras cosas, por lo que somos presas fáciles de enfermedades
tales como gastritis, dermatitis, colitis
o síntomas desagradables como dolor de cabeza que puede convertirse a la larga
en migraña .
La Biblia declara: Toda persona sea pronta para oír, lenta para hablar
y lenta para enojarse2. Nunca olvides que el más afectado por el
enojo, puedes ser tú mismo, y ante este desajuste, los que más sufren son los que nos rodean.
CONCLUSIONES
Es importante aprender a controlar el mal temperamento y la forma de
expresarnos con el prójimo.
La ofensa verbal es tan dañina como una agresión física y deja cicatrices
que muchas veces perduran toda la vida.
Recordemos que la tensión, el disgusto y la ira son pequeñas dosis de
veneno que intoxican nuestro cuerpo y nuestra mente.
Benjamin Franklin dijo: El enojo nunca se produce por falta de alguna razón, pero
rara vez por una buena razón.
REFLEXION
|
1.
Muchas veces gastamos tiempo
lamentándonos por el pasado, discutiendo acerca del presente y preocupados
por el futuro, en lugar de valorar las cosas positivas de la vida, ¿cómo sueles
manejar el enojo en tu vida?
|
|
2.
Frente a un problema, una enfermedad o
un hecho cualquiera, uno puede adoptar tres actitudes: positiva, indiferente
o negativa; ¿cómo sueles reaccionar ante las
circunstancias que debes de enfrentar cotidianamente?
3. Ser optimista
ayuda siempre ante lo que tengamos que atender en el día. Airaos
da a entender que ante un gran problema tengamos la capacidad de salir
a respirar y regresar para resolverlo, ¿estás
dispuesto a atender el consejo de airarte sin pecar?
_________________________________________________________________
Pastor Oscar
Correo: oscarhp07@hotmail.com
Invitaciones a conferencias/tallees
|
Comentarios
Publicar un comentario