Siendo malos, sabéis dar buenas cosas


Mateo 7:11
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

      Esta declaración es impactante: Dios está consciente de que como humanos solemos ser malos; pero aún siendo identificados como tales, nos dice que sabemos dar buenas cosas a nuestros hijos. ¿En dónde radica esa Buena intención que puede hacer que seamos capaces de bendecir a nuestros hijos? ¿a caso no es por la semejanza que tenemos de Él en cuanto al amor hacia nuestra dinastía? La Palabra declara en Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito; para que todo aquel que en crea no se pierda, más tenga vida eternal.
      A veces no me explico porque no podemos explotar más esta parte que tenemos de Dios para amar, bendecir y ofrecer excelentes cosas  a nuestros hijos. La maldad existente en muchos países incluyendo el nuestro, se debe principalmente a que los padres han dejado de estar en la vida de sus hijos para bendecirles, para afirmarles y para ser un modelo a seguir de rectitud e integridad. Cuando los hijos reciben buenas cosas de sus padres (consejos, caricias, tiempos de calidad, fortaleza, palabras de ánimo, atención, interés, etc.,) los hijos van a entrar en la esfera del bien, y todo  bien tenderá a generar más bien.
      Los niños de la calle, los que andan en pandillerismo, drogadicción, en la delincuencia y en vicios, fueron orillados a este tipo de ambiente gracias a que sus progenitores  dejaron darles ese bien en sus vidas. Lo que necesita estos hijos que se han descarrilado no son correctivos, carceles, castigos…requieren el bien y el amor de unos padres que dejaron de estar involucrados en la vida de ellos.
     Vosotros que siendo malos, saben dar buenas dadivas…si tu y yo sabemos dar esas cosas buenas, si a pesar de nuestra condición tenemos la capacidad de amar y bendecir a nuestros hijos, ¿por qué no lo hacemos? ¿qué nos priva para desarrollar este hecho que hace que la vida de nuestros hijos cambie para bien? ¿qué está siendo más importante en tu vida, que la vida misma y el bienestar de tus hijos?
            Algún día tendremos que dar cuenta de lo que formamos o deformamos en la vida de nuestros hijos. La vida de ellos es solo el reflejo de lo que pusimos en ellos como padres. Todo hijo debiese portar el bien que sus padres les dieron en el tiempo de su formación. Cuando un hijo no porta el bien, entonces el mal hará mella en sus vidas. Todo padre tiene el desafío de bendecir la vida de sus vástagos y evitar que la maldición se asiente en su existencia.

      CONCLUSIONES
El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.

Todo niño viene al mundo con cierto sentido del amor, pero depende de los padres, que este amor lo salve o por su ausencia lo condene.

El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.

Lo que los padres le den a los niños , los niños darán a la sociedad.

Para ejercer una influencia benéfica entre los niños, es indispensable participar de sus alegrías como padres.

      REFLEXION
1.     A pesar de ser malos, tenemos algo bueno que ofrecer en la vida de nuestros hijos, ¿qué tipo de dádivas estas ofreciendo en la vida de tus descendientes?
2.     Dios puso esa parte Buena de Él en cada ser humano para compartirla los unos con los otros, ¿cómo se refleja ese bien en la vida de tus hijos?
3.     El bien produce solo el bien; pero el mal hara lo suyo propio, ¿habrá aspectos en tu vida que mejorar para que seas una fuente del bien para los que te rodean?

4.     Lo más importante para un padre es la vida misma de sus hijos, ¿habrá alguna modificación de tu rol como padre o madre en bienestar de tus hijos?

    _______________________________________________________________
    pastor Oscar
   correo: oscarhp07@hotmai.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

Somos deseables para Dios

Las consecuencias de vivir en la carne

Vestíos de amor