NI FRÍO, NI CALIENTE


Apocalipsis 3:16
Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
La tibieza espiritual es algo reprobable delante de nuestro Dios. La tibieza es algo parecido a que: no somos de aquí, ni de allá. Es también el sinónimo del cristiano a medias: medio comprometido, medio asistente, medio diezmador, medio servidor. O, el que trata de tener un pie en el mundo y otro en el cristianismo. Comparto esta ilustración de algo que asemeja al miembro de iglesia en estado de tibieza:
     El zoológico en la iglesia
§  Algunos son como lobos – vestidos de oveja, esparciendo falsa doctrina.
§  Algunos son como camaleones – cambiando colores con el público.
§  Algunos son como insectos – buscan las tinieblas porque sus obras son malas.
§  Algunos son como gavilanes – solo aparecen en la iglesia si un amigo ha muerto.
§  Algunos son como gallos – siempre cantando acerca de algo.
§  Algunos son como cabras – siempre corneando a los demás.
§  Algunos son como puercoespines – siempre metiendo una espina en los demás.
§  Algunos son como ranas – brincando de una iglesia a otra.
§  Algunos son como mosquitos – plena molestia.
§  Algunos son como gansos – solo van a la iglesia cuando el clima es bueno.
§  Algunos son como abejas – te pican cada vez.
§  Algunos son como gatos y perros – no pueden llevarse bien con los demás.
§  Algunos son como halcones – siempre haciendo presa de otros.
§  Algunos son como elefantes – con una memoria larga que se acuerda del mal que otro le hizo años atrás.
§  Algunos son como leopardos – con manchas en sus vidas que impiden crecimiento espiritual.
§  Algunos son como monos – mira cómo actúan si no lo crees.
La tibieza es sinónimo de una vida espiritual a medias y un tanto descuidada. También es falta de firmeza y constancia para desarrollar el ministerio al que fuimos llamados. La tibieza acarrea contradicción y confusión a la gente que nos rodea. Si Dios no tolera la tibieza en su pueblo, tú y yo debemos de evitarla en nuestras vidas espirituales.
Hay una advertencia que tenemos que evitar a toda costa: puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Nuestra postura es la de estar en la esfera de la consagración, del ser diligentes para servir al Señor, fervientes en el espíritu, dispuestos y disponibles para cumplir con el llamado, plenos y firmes en obediciencia a la Palabra. No debemos de arriesgarnos con una vida a medias o tibia que nos desacredite como hijos del Eterno. Vivir bajo el termometro de la tibieza, es privarnos de la bendición de lo alto.

CONCLUSIONES
Ser frío o caliente significa que debemos de tener una identidad bien definida.

O somos de Cristo o le pertenecemos al diablo; pero nunca nos atrevamos a conjugar ambas cosas o seres vomitados de la boca de Dios.

La Iglesia demanda en sus miembros constancia, fidelidad, esmero, pasión, entrega, entusiasmo, lealtad, obediencia y cosas semejantes que dan identidad a alguien que es ferviente en el servicio a Dios.

Ser tibio como miembro del Cuerpo de Cristo, es simple y sencillamente engañarse a sí mismo.

                  REFLEXION
1.     La tibieza es característica de la gente que no está bien definida, ¿batallas en ser un miembro caliente y ferviente en el espíritu?
2.     La Iglesia no debe de ser un prototipo de un zoológico, sino con gente de Reino, ¿sientes que la tibieza en tu vida espiritual te identifica con algún personaje del mismo?

3.     Ser fervientes en el espíritu nos da la pauta a tener otro nivel de vida espiritual, ¿cómo es evaluado tu nivel? ¿estás en el nivel indicado? ¿necesitas superar el nivel en el que te encuentras?

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