Vive sin temor a la muerte


Salmo 138:8
El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!

       La vida es una obra de teatro y no permite ensayos…por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida…antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
No se tiene en realidad temor a la muerte, lo que se tiene temor es vivir una vida sin felicidad. Recientemente escuché el testimonio de Ricki Díaz, el cual iba en un avión con cerca de doscientos pasajeros a bordo, mismo estando en pleno vuelo pierde de repente uno de sus motores, lo cual empezó a causar cierto pánico en los pasajeros. Un poco más tarde, se siente una sacudida fuerte y a la vez de forma inmediata se escucha la voz del capitán y piloto del avión quien les anunciaba la pérdida del segundo motor del avión, ante ello, recomendaba abrochar sus cinturones, conservar la calma y orar ante un posible accidente en donde estaría en riesgo la vida misma.
Ricki Díaz nos dice las tres cosas que aprendió en ese momento en el que su avión se estrellaba:
Todo cambia en un instante…la circunstancias de la vida misma pueden dar un giro de un momento a otro en tu existencia. Se puede tratar de un accidente, una desgracia, alguna enfermedad, quiebra financiera, quedarte sin tu hogar, por lo tanto, no hay que aplazar nada en la vida…hay que hacerlo y disfrutarlo hoy. No dejes que las buenas intenciones de tu corazón queden en eso solamente, hazlo, no lo prolongues. Ve y da ese abrazo, expresa esa caricia a los tuyos, comparte alegría, emite palabras de asentamiento y amor a quien te rodea. Visita a tus padres, abuelos o amigos que has dejado de ver. Hazlo ahora que puedes, no aplaces nada en tu vida.
Determina ser feliz en lugar de defender tus razones. La gente echa a perder cantidades de tiempo en tantas tonterías en la vida. Peleamos a diario por cosas insignificantes. Nos desgastamos tanto por imponer nuestras razones  en lugar de buscar acuerdos y armonía con la gente que nos rodea. Hemos perdido momentos fantásticos de sana convivencia con la familia y los amigos por idioteces que no valen la pena. John Lenon escribió: Cuando yo tenía 5 años, mi madre me decía que la felicidad es la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron que quería ser de grande. Yo respondí: ser feliz. Me dijeron que no estaba entendiendo la pregunta, y yo les dije: ustedes son los que no entienden la vida. No tienes que estar en un avión que está a punto de estrellarse para intentar ser feliz.



Morir no da miedo. Ricki dijo que en ese momento lo que menos sintió fue el temor a morir, a pesar de que estaba en riesgo su vida. Pero te sientes muy triste porque amas la vida. Los seres humanos no solemos pensar en la muerte, no porque nos de miedo morir, sino porque amamos  la vida. Nadie quiere partir de este mundo, porque ama a su familia y amigos. Si amas la vida, vívela intensamente, pues todos estamos volando hoy…no sabemos si nuestro avión se estrellará en unos momentos. Mientras tengas vida, disfrútala al lado de los seres a quienes amas. Si te rehúsas a morir, entonces haz que valga la pena seguir viviendo.

CONCLUSIONES
El arte de la vida es hacer que los demás sean felices…empezando por ti mismo.

¿Por qué temer la muerte?, si mientras existimos, ella no existe y cuando existe la muerte, entonces, no existimos nosotros.

Para mí el vivir es Cristo y morir es ganancia, ante ello, vive de tal manera que cuando mueras la gente que te conoció exprese agradecimiento por tu vida.

Entre tener la razón y ser feliz, escoge la felicidad, pues ésta siempre será la clave de la vida.

            REFLEXION
1.     El Eterno cumplirá su propósito en mí, ¿tu vida está vinculada en la voluntad de Dios? ¿Se está cumpliendo el propósito de Él en tu existencia?
2.    La vida es una obra de teatro y no permite ensayos, ¿estás desarrollando una vida acorde a la voluntad y propósitos en Dios?
3.     No se tiene en realidad temor a la muerte, lo que se tiene temor es vivir una vida sin felicidad, ¿de qué rodeas a tu ser de manera cotidiana? ¿vives pleno y satisfecho con la manera de vivir?

4.     La mejor vida que un hombre o mujer puede tener es aquella que está cimentada en Cristo, Él es el dador de la verdadera vida, ¿puedes declarar las palabras del apóstol Pablo al decir: para mí el vivir es Cristo?

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     Pastor Oscar
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