¿Alguien me ha tocado?
Lucas 8:45
¿Quién me ha tocado? —preguntó Jesús. Como todos negaban haberlo
tocado, Pedro le dijo: ―Maestro, son multitudes las que te aprietan y te oprimen
Fue muy obvia la respuesta de pedro ante la
pregunta del Maestro: son multitudes las que te aprietan y te oprimen. ¿Cómo
puedes hacer semejante pregunta al ser mucha gente la que está cerca de ti y
que te avasallan? Pero la aclaración del Señor Jesús es básica al decir: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder
de mí. Ante tal declaración, puedo
deducir los siguiente:
Mucha gente puede estar cerca del Maestro sin
tocarlo para recibir de su Gracia y Poder. La mujer que tuvo la osadía de
hacerlo, sabía que en Él se encontraba la fuente de su sanidad. Esta dama no
solo se conformó con el saber de lo que era y tenía el Señor Jesús, ella corrió
el riesgo de llegar hasta donde él estaba para probar y experimentar el Milagro
que había esperado por 12 años. Ella había gastado mucho dinero y ningún médico
de su época había podido ayudarle en su enfermedad, ante ello, no podía dejar
pasar la oportunidad de ir hasta donde estaba el Hacedor de Milagros para
recibir sanidad.
Ella se decidió a tocarlo, en Mateo 9:21 nos dice: porque decía dentro de sí:
Si tocare solamente su manto, seré salva. Esta mujer nos enseña que la fe necesita ser activada a través de una
acción. Ella mostró y declaró tener fe en Jesús, pero dio un paso más, fue y
tocó. Mucha gente sabe del Poder del Señor y también suele declararlo, pero le
hace falta accionar su fe para llegar a obtener el milagro esperado. A pesar de
tanta multitud, ella decidió abrirse paso para llegar hasta donde estaba Jesús
para tocarlo. A pesar de que era una mujer y era prohibido acercarse a un varón
judío y menos tocarlo, pudo romper con los paradigmas con tal de lograr lo que
iba a cambiar el curso de su vida. A pesar de que este hecho podía provocar críticas y rechazo, ella avanzó
poniendo la mirada en Jesús, y no en los demás. A pesar de tener todo en su
contra por los prejuicios de los hombres, ella extendió la mano y tocó el borde de su manto:
se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al
instante se detuvo el flujo de su sangre1. Aprendemos
de estar mujer la manera de tomar acción para alcanzar a Jesús. Pudo vencer sus
temores y avanzar con fe.
Por último, aprendemos de ella el hecho de saber
confesar toda la verdad de lo que hizo: Entonces, cuando la mujer
vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le
declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al
instante había sido sanada2. Tuvo el valor ante todo el pueblo de hacer
público su testimonio. Cuando honestamente hablamos de la
sanidad de Dios en nuestras vidas a otros, abre la puerta para que tu fe sea
encendida y puesta en solamente en Jesucristo.
¿Qué
es lo que te está impidiendo accionar tu fe? ¿son acaso las críticas o los
puntos de vista de los demás lo que ha hecho que te detengas para no confiar
plenamente en el Señor Jesús? Cuanta enseñanza hemos encontrado de esta mujer
que salió del anonimato, pero que su acción ha quedado por generaciones como un
vivo testimonio para todos aquellos que decimos ser seguidores de Cristo. El
manto del Señor Jesús está todavía a nuestro alcance para llegar a tocarlo y
encontrar en su divinidad el anhelo de nuestros corazones para recibir ese
milagro por el que hemos estado clamando.
CONCLUSIONES
Lo más increíble de los milagros es que ocurren cuando hay alguien que es
capaz de creerlo.
Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la
otra es creer que todo es un milagro.
La fe puede lograr que los milagros sucedan en tu vida, el temor puede
hacer que los pierdas.
La perfección de Dios se prueba más con la imposibilidad del milagro que
en su posibilidad.
REFLEXION
1. La fe necesita ser activada a través de una
acción, ¿cómo activas a tu fe?
2. La fe sin obras está muerta, ¿cierto?, ¿ ¿Qué es lo que te está impidiendo
accionar tu fe?
3. Esta dama mostró y declaró tener fe en Jesús,
pero dio un paso más, fue y tocó, ¿qué acciones acompañaran
a tu fe a partir de hoy?
4. También tuvo el valor ante todo el pueblo de
hacer público su testimonio, ¿darás testimonio de lo
que Dios está haciendo en tu vida a través de las cosas sobrenaturales?
1Lucas 8:44
2Lucas 8:47
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