Superando las decepciones
Job
30:26
Cuando
esperaba yo el bien, vino el mal, cuando esperaba la luz, vino la oscuridad
La vida es un continuo de alegrías y desilusiones. La
solución no pasa por vivir sin esperanza, se logra por mirar hacia la realidad,
aceptarla y pasar a la acción.
Siempre que nos
sentimos decepcionados –por un resultado determinado, por nuestro
comportamiento o el de otra persona...– es porque previamente nos habíamos
creado ciertas expectativas alejadas de la realidad.
Una persona adulta da este ejemplo que nos ilustrará en
cuanto a nuestro tema: cuando cumplí cinco o seis años, mi padre me regaló un
libro. Era mi primer libro, un libro de verdad, lleno de texto. No era un cómic
ni un álbum ilustrado. Acababa de aprender a leer y recuerdo perfectamente cuál
fue mi reacción: ¡una enorme decepción! ¿Por qué un libro? Como si yo fuese un
adulto… ¡Yo no quería un libro! ¡Quería un juguete! No me atreví a decirle nada
por no herir sus sentimientos, pero supongo que la decepción se mostraba en mi
cara. Lo leí a disgusto. Pero, ¡oh milagro! Me gustó mucho y desde entonces ya
no dejé de leer. La lectura se ha convertido en una de las actividades a las
que dedico más tiempo y que más placeres me aporta. Y escribir libros es hoy mi
segunda profesión, junto a la de ser médico.
¿Por qué nos decepcionamos?
Por qué permitimos
que ese movimiento de sorpresa y tristeza que nos golpea cuando no obtenemos
aquello que esperábamos y que confiábamos que sucedería, nos lleve a la
desilusión?
A diario podemos encontrarnos con situaciones que nos
quieran invitar a entrar al cuadro de la decepción, por ejemplo: la fiesta
sorpresa que nos hicieron y que no fue como la esperábamos; la derrota de nuestro equipo de fútbol, un
tiempo lluvioso cuando queríamos salir de paseo; el resultado de las elecciones;
un amigo que traiciona nuestra
confianza, un hijo que no rinde en la escuela, un cónyuge que no se muestra
receptivo durante una velada íntima porque está demasiado preocupado por el
trabajo; cuando alguien de nuestra entera confianza da información que no
debería a otras personas; el no poder viajar porque tuvimos gastos imprevistos,
etc., etc.
La decepción solo sobreviene cuando previamente creaste
expectativas hacia algo o hacia alguien que no se llegaron a cumplir como tu
las esperabas. Job dijo: esperaba la luz y vino la oscuridad; esperaba el bien
y vino el mal. Este varón nunca imaginó que llegaran tiempos de negrura y de
calamidad. No supo enfrentar la situación que era contraria a lo que él
anhelaba, y ante esto, solo mostró su decepción.
La gente prefiere vivir con esperanzas a las que en
ocasiones siguen decepciones, en vez de neutralizar todas sus ilusiones con el
fin de no experimentar ningún tipo de decepción. Ante lo relatado me surgen dos
preguntas: ¿el problema es la decepción? ¿O más bien es la forma inadecuada de
vivirla? De modo que, en lugar de rehuir el sentimiento de decepción, hagamos
de él un mejor uso.
CONCLUSIONES
La
decepción es como un martillo que golpea: si eres de cristal, te romperá; si
eres de hierro, te forjara.
Nunca
te vincules mucho a una persona o a algo, porque las ataduras conllevan a
expectativas y las expectativas a las decepciones.
La decepción debería de estar catalogada como una arma
blanca: pues puede fácilmente atravesar a un corazón.
No culpes a nadie de decepcionarte, asume que esperabas
demasiado de ellos.
REFLEXION
1.
La vida es un
continuo de alegrías y desilusiones, ¿experimentas actualmente alguna
decepción en tu vida?
2.
En Ruth 1:20
nos describe la situación de Nohemí: Y ella les dijo: No me llaméis
Noemí, llamadme Mara, porque el trato del Todopoderoso me ha llenado de
amargura, ¿consideras que tu corazón
está dallado por alguien te decepcionó?
3.
Siempre que nos sentimos decepcionados es porque previamente nos habíamos creado ciertas expectativas
alejadas de la realidad, ¿batallas con esto de crearte
demasiadas expectativas hacia los demás?
4.
A diario
podemos encontrarnos con situaciones que nos quieran invitar a entrar al cuadro
de la decepción, ¿tomas la determinación de ser
más certero en tu apreciación hacia los demás para no crearte falsas
expectativas de ellos?
PUEDES ENCONTRAR DECEPCION EN
TU DIARIO CAMINAR CON LAS PERSONAS CON LAS QUE TE RODEAS, PERO EN EL MANANTIAL
DEL ETERNO SOLO ENCONTRAREMOS LA OPORTUNIDAD DE VIVIR CONFIADOS.
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