La senda de los justos
Proverbios 4:18
La senda de los justos se asemeja a los
primeros albores de la aurora: su esplendor va en aumento hasta que el día
alcanza su plenitud
Que exquisito verso nos ha regalado el Eterno
en esta hermosa mañana. A mí me regaló estando en el Devocional con mi familia
días atrás. Me estremece el saber que siendo injusto por causa de mi pecado, Él
me haya hecho justo por el Sacrificio de Su Hijo Jesús. Que mis pies que un día
transitaban por caminos de perdición, ahora los haya re-direccionado y puesto
en la senda en donde solo andan aquellos que han sido justificados por la fe en
Jesucristo, huauuu!!!
Días sin Cristo pudieron asemejarse con la
oscuridad, pero la Palabra también nos declara que nos llamó a salir de las tinieblas para
entrar en su luz maravillosa1.
Nuestras vidas vinieron de hecho de una oscuridad que a través de nuestra vana
manera de vivir nos había esclavizado en la maldad, en la imperfección, en el caos, en el desorden, en el abismo y en
la desolación.
Pero
ahora justificados en el Amado nuestra condición cambia: nuestra dirección se
ha vuelto a enfocar con el satélite del
Altísimo, nuestros pasos son sustentados por él para que nuestros pies no
resbalen, Su Palabra nos alumbra para perfeccionar nuestras vidas, Su Espíritu
nos sustenta para caminar dignamente, Su Gracia nos inspira para no fallar y Su
Mano nos fortalece para seguir avanzando como la aurora hasta que el día es
perfecto.
Este versículo es el clave de todo el
capítulo cuatro. Es una imagen del alba y de la luz del sol que ilumina cada vez más el camino del peregrino a medida
que el día avanza. Si andamos por el camino de la sabiduría de Dios, la luz
cada vez será más brillante, ¡y no habrá ocaso! Cuando termine el camino
entraremos en una tierra donde la luz nunca mengua, porque allí no habrá más
noche2.
La encomienda para nosotros es la de ir en
aumento, como el esplendor. Eso significa que cada día es una oportunidad para
incrementar algo que nos ayude a ser más valiosa e interesante la vida que
desarrollamos en Cristo. A que llevemos a más personas a los pies del Salvador
al compartirles del evangelio. A ser más intensos en nuestros tiempos de
comunión con el Padre. A leer y asimilar más de la Palabra que nos ayuda a ser
transformados. A estar dispuestos y disponibles para hacer algo más en el
momento de servir. A ser instrumentos que hagan crecer a nuestra congregación a
través de nuestros dones. A que seamos fieles y constantes en nuestras ofrendas
y diezmos para que se alarguen las cuerdas de la Iglesia. A ser de mayor
influencia a través de nuestro testimonio para que otros quieran ser parte de
la familia del Eterno. A desarrollar mayor madurez para ayudar a resolver los
conflictos cotidianos que se nos presentan en las relaciones con nuestros
semejantes. A ser conscientes de que nuestra vida tiene la encomienda de ir de
aumento en aumento, pues es la única manera de seguir creciendo en la vida como
seguidores de Cristo.
CONCLUSIONES
Dos
cosas contribuyen a ir en aumento: ir más deprisa que los otros e ir por el
buen camino.
Cuando
te levantes por la mañana, piensa en el precioso privilegio, de estar vivo,
respirar y de tener la oportunidad de ser mejor como persona.
La
senda de los justos no es un camino para andar de manera fácil, pero es el
único que vale la pena caminar.
REFLEXION
1. La senda de los
justos es como la aurora, ¿consideras que tus pies caminan en esta senda de los justos?
2. El Eterno nos ha hecho justos mediante el Sacrificio de Su Hijo Jesús, ¿te sientes justificado por la Sangre del Cordero de Dios?
3. El Señor nos
llamó
a salir de las tinieblas para entrar en su luz maravillosa, ¿tu
vida está inmersa en la Luz del Eterno? ¿las tinieblas ya no hacen estragos en
tu existencia?
4. La encomienda para nosotros es la de ir en aumento,
como el esplendor de la aurora, ¿consideras que tu vida
espiritual va de aumento en aumento?
11 Pedro
2:9
2Apocalipsis
22:5
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