El estrago de la humillación
1 Crónicas 19:4-5
Entonces Hanún tomó a los siervos de David y los rapó, les cortó
los vestidos por la mitad hasta las caderas, y los despidió. Y {algunos} fueron
y le avisaron a David acerca de los hombres. Y él envió {gente} a su encuentro, porque los hombres estaban
muy humillados. Y el rey dijo: Quedaos en Jericó hasta que os crezca la barba,
y {después} volved.
Debemos de aclarar que hay una gran indiferencia entre
ser humilde y ser humillado. Ser humilde
es la virtud que consiste en conocer
las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal
conocimiento. Podría decirse que la humildad es la ausencia de soberbia. Es una
característica propia de los sujetos modestos, que no se sienten más
importantes o mejores que los demás, independientemente de cuán lejos hayan
llegado en la vida.
En cambio la humillación, proviene del latín humiliatio, que es la acción y efecto de humillar o humillarse
(herir el amor propio o la dignidad, abatir el orgullo).
Los actos que denigran
públicamente las creencias de un individuo también se consideran como
humillaciones. La humillación, sin embargo, no es una reprimenda, sino un
intento de bloquear a la otra persona, de avergonzarla al punto de eliminar sus
fuerzas y sus deseos de existir.
La humillación puede considerarse como una
forma de tortura ya que busca menoscabar la dignidad
del ser humano. De hecho, cuando un régimen aplica torturas físicas, suele
acompañarlas con humillaciones para destruir moralmente a la persona. Es
importante señalar que la humillación tiene lugar en el día a día de millones
de personas con vidas aparentemente normales, y que muchas de ellas ni siquiera
son conscientes de sufrirla. Por lo general, para que se dé la humillación debe
existir un lazo muy estrecho entre quien la practica y quien la recibe, o bien
un odio muy intenso justificado en diferencias ideológicas.
Muchas de las humillaciones en las personas
se dan desde su misma niñez. Un tanto de todos ellos sus padres los
desaprobaron y criticaron afectando directamente su autoestima, sobre todo
cuando llegaron a ridiculizarlo Quien ha sufrido la humillación tiene
dificultades para expresarse y es especialista en rebajarse a sí mismo. Alguien
que ha sufrido humillación se llega a considerar mucho más pequeño y menos
importante de lo que en realidad es.
Toda humillación se erige como una carga
emocional pesada en la espalda que necesita ser soltada a través del perdón
hacia las personas que lo dañaron y también tener la osadía de hacer las paces
con su mismo pasado. Todo ser humano
tiene la capacidad de sacudirse toda humillación recibida en su vida. Quizás no
fue el culpable de recibirla; pero si lo será si permanece en esta misma
condición de ser humillado por otras personas.
La humillación no debe de ser un estilo de
vida que marque a los individuos de manera permanente. En Jesús y en su Palabra
tenemos la pauta para abandonar tan pesada carga que agobia y que hace infeliz a las personas.
Cada individuo debe de defender su dignidad y su derecho de que el mundo entero
lo respete. Podemos no tener el suficiente recurso económico, pero no es motivo
para que nos humillen. No seremos los más aplicados de la clase, pero no es
motivo para que nos humillen los que son inteligentes. Podemos no ser tan
agraciados en lo físico, pero no es motivo para que nos humillen. Pueden no
estar contentos con nuestra presencia, pero no es motivo para ser humillados.
Puede ser que no tengamos un gran porte, pero no es motivo para ser humillados.
Puede que mi vestimenta sea muy humilde, pero no es motivo para ser humillado.
Puedo tener una religión diferente a los demás, pero no es motivo para que me
humillen. Puede ser que no comparta las ideas de los demás, pero no es motivo
para que me humillen. Puede ser que no les guste mi manera de ser, pero no es
motivo para que me humillen. Puede ser que no acepten mis decisiones y
acciones, pero tampoco es motivo para que me humillen. ¿quedo claro?
CONCLUSIONES
La
verdadera grandeza, no necesita la humillación del resto de la humanidad.
Una
humillación admitida es una humillación doble
REFLEXION
1.
Ser
humilde es muy diferente a ser humillado, ¿te consideras una persona que han
herido tu amor propio?
2.
Los actos que denigran públicamente las creencias de un
individuo se consideran una humillación, ¿batallas con este problema en
tu vida?
3.
Muchas de las
humillaciones en las personas se dan desde su misma niñez, ¿recuerdas algo que
puede estar en tu vida presente y que recibiste desde tu infancia?
4.
Toda humillación
se erige como una carga emocional pesada en la espalda que necesita ser soltada
a través del perdón hacia las personas que lo dañaron, ¿estás list@ para
perdonar y ser liberad@ de esta opresión en tu vida?
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