Segundo esfuerzo
2 Corintios 4:8-9
que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros,
mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no
destruidos;
Cierta mañana al viajar de mi casa al trabajo, escuché por la radio la
frase que dio el título a nuestro tema de hoy: segundo esfuerzo. Después de
escuchar estas palabras me quedé meditando sobre lo que significa llevar a cabo
un segundo esfuerzo. ¿quiénes son los que llevan a cabo un segundo esfuerzo? La
respuesta es obvia: los que han realizado un primer esfuerzo. Nadie puede
pensar en realizar un segundo esfuerzo si no ha hecho un primero. Nadie puede
anotar un segundo gol, si no ha anotado el primero. Nadie puede aspirar a un
segundo escalón si no ha subido el primero.
Nadie puede construir un segundo piso, si no ha construido el primero. En
resumidas cuentas, no hay segundo esfuerzo si no se ha hecho el primero.
¿En dónde se coloca ese
segundo esfuerzo? Cuando sientes que se te han acabado las fuerzas para seguir
adelante, y de pronto viene la inspiración para volver a levantarte y seguir
avanzando para lograr el cometido. Cuando piensas que ya está todo perdido, y
de pronto hayas una nueva oportunidad para volver a intentarlo. Cuando te
encuentras en apuros ante una situación de vida o muerte, y descubres que
puedes dar un esfuerzo más para poner a salvo a los tuyos. Cuando te sientes
derribado y se levanta en ti un espíritu de no sentirte destruido y a pesar del
dolor eres capaz de ponerte de pie una vez más. Huauu!!!
En una ocasión el
profeta Elías se encontraba desilusionado, deprimido y hasta con el deseo de
morir ante la opresión y a la vez persecución de Jezabel. Después de una gran
victoria ante los profetas de baal, ahora se hallaba en un punto de desánimo y derrota:
Elías se asustó[a] y huyó para ponerse a salvo. Cuando llegó a
Berseba de Judá, dejó allí a su criado y caminó todo
un día por el desierto. Llegó adonde había un arbusto,[b] y se sentó a su
sombra con ganas de morirse. «¡Estoy harto, Señor! —protestó—. Quítame la vida,
pues no soy mejor que mis antepasados1 Había dado un primer esfuerzo que lo llevó hasta
este punto en donde pretendía no continuar más como profeta del Dios Altísimo.
Al parecer se le habían acabado las fuerzas en el cuerpo y existía un gran
abatimiento dentro de su alma: ¡quítame la vida! Esa era la idea del gran
Elías; pero el Eterno lo iba a impulsar a dar el segundo esfuerzo: El ángel del Señor regresó y, tocándolo, le dijo: «Levántate y
come, porque te espera un largo viaje». Elías se
levantó, y comió y bebió. Una vez fortalecido por aquella comida, viajó
cuarenta días y cuarenta noches hasta que llegó a Horeb, el monte de Dios2
Es probable que al igual que un Elías o un Pablo, sientas que ya se han
acabado las fuerzas para continuar avanzando. Es probable que estés pensando en
renunciar a tu proyecto porque no hay quien te anime o comprenda en la visión.
Quizás estés atribulado, en apuros, perseguido, derribado, etc., pero estás
siendo desafiado a dar el segundo esfuerzo. Es muy probable que sea más complicado que el primero,
definitivamente sentirás que los músculos se te rompen, o que sientas que no
hay aliento para llevarlo a cabo…levántate
y come…¡es una orden! Fortalécete y has tu segundo
esfuerzo…hay mucho por hacer…hay mucho por alcanzar…hay mucho por emprender…hay
mucho por lograr…no te puedes quedar en el intento de dar a Luz, no puedes pensar
en querer morir o no permitir que algo hermoso nazca de ti, recibe fuerzas y
puja una vez más…has un segundo esfuerzo!
CONCLUSIONES
Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un
esfuerzo total es una victoria completa.
El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en
encontrar el placer en el esfuerzo.
Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace
todo lo que puede.
Cada
cosa que obtenemos en la vida no llega como un regalo... llega como recompensa
al esfuerzo por alcanzarla.
REFLEXION
- Los que intentan realizar un segundo esfuerzo es porque ya hicieron un primer esfuerzo, ¿llevas a cabo en tu vida esfuerzos que te llevan a obtener nuevos alcances en tu vida?
- Nadie puede pensar en realizar un segundo esfuerzo si no ha hecho un primero, ¿qué esfuerzos has hecho en la vida que te han dejado satisfecho por haberlos llevado a cabo?
- No es sencillo hacer un segundo esfuerzo cuando las fuerzas están por sucumbir ante el desgaste realizado, ¿estás list@ para intentar un segundo esfuerzo a pesar de lo desgastado o debilitado que te sientas?
- Cada cosa que obtenemos en la vida no llega como un regalo... llega como recompensa al esfuerzo por alcanzarla, ¿te dispones a recibir recompensas por causa de tus esfuerzos?
11
Reyes 19:4
21
Reyes 19:7-8
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Pastor Oscar
correo: oscarhp07@hotmail.com
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