Alto a la soberbia

    
       Salmo 101:5b
       al de ojos altivos y corazón soberbio no lo soportaré

            En la versión del lenguaje actual de la Biblia, este texto dice: no toleraré al de ojos altaneros y de corazón arrogante. En el mundo existen bastantes individuos con mirada altanera y que se creen mejor que los demás. Gente que es ambiciosa y soberbia.
            El rey David señala dos cosas que no estaba dispuesto a sufrir, soportar o a tolerar: la altanería y la soberbia. La primera se define como el sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos. La segunda tiene el concepto de ese apetito desordenado de ser preferido a otros, tal definición se asocia con la altivez, con el engreimiento, con la presunción y con la petulancia.
            Estoy seguro de que todos y cada uno de nosotros conocemos a este tipo de gentes que porta una cierta superioridad  y altivez por lo que tiene, por un cuerpo atlético o bien formado, por sus dotes de inteligencia, por ser destacado en el área laboral o deportiva, etc., y créanme que por su actitud de arrogancia, nos llegan a ser insoportables. David es determinante en no tolerar a este tipo de sujetos y resuelve no rodearse de malos servidores, ni de emplear los engreídos y soberbios en la plantilla de sus trabajadores. En otra versión de este texto dice: no soportaré a mi lado al que se crea más importante y más inteligente que los demás. Ohhh, Algunos consideran que este salmo de David debe definirse como un «voto profesional», debido a que describe la forma como debe comportarse un funcionario público. David dijo que mantendría sus ojos en «los fieles de la tierra». En otras palabras, escogería como modelos y amigos a quienes son veraces y piadosos. David deseaba que sus funcionarios fueran como él. Los escogería por su valor moral, y no por su alcurnia o talento. Lo que David exige de sí mismo, lo demanda también de otros.
Este salmo debiese ser adoptado en nuestros países como el fundamento para escoger a quienes nos presiden. La decadencia que viven hoy muchos países, y más en América Latina, es de que no tenemos un código de honor que se haga valer en el momento de evaluar y escoger a nuestros gobernantes. Pareciera ser que casi nadie tiene la ética ni el valor para defender su postura como hombres que saben portar la verdad y la piedad en el momento de presidir a un pueblo o nación.
El modelo a seguir de nuestros líderes de gobierno, de ministros de justicia, de pastores, de padres de familia, de maestros y de todo aquel que tiene a quien presidir, debiese basarse en los Principios de la Palabra. Nadie puede vivir ni exigir que otros vivan lo que no se es capaz de vivir de manera personal desde el seno de nuestros hogares. La altanería, soberbia, necedad, corrupción, engaño, etc., dejarán de sonar en nuestra tierra, cuando todos como ciudadanos estemos listos y dispuestos a ya no soportarlas más. A partir de hoy, debemos de asegurarnos en mantener nuestra mirada en los que son fieles a Dios y a su Palabra, para que sean ellos quienes nos presidan.

CONCLUSIONES
  • La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
  • La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad
  • La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
  • La soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
  • Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla.


REFLEXION
1.     En el mundo existen bastantes individuos con mirada altanera y que se creen mejor que los demás, ¿cómo eres considerad@ por la gente que te conoce?
2.     La altanería se define como el sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo, ¿cuál es tu trato hacia tus semejantes? ¿hay algún síntoma de arrogancia en tu vida?
3.     En modelo a seguir de nuestra manera de ser deben de estar basados en la Palabra de Dios, ¿tu vida se rige por los Principios de cultura en las Escrituras?
4.     La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano, ¿estás libre de este mal?


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Pastor Oscar
Correo: oscarhp07@hotmail.com
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