¿Quién tiene la razón?


       Romanos 1:18
       Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, que sus maldad (razones) obstruyen la verdad

       Escuché en una conferencia al maestro Peña decir que todos tenemos la razón en cuanto a la manera de ver la vida o puntos de vista sobre algo en lo particular. Que no tenemos el por qué entrar en conflictos al tratar de ir en contra de la razón de alguien, pues finalmente, éste tendrá la razón de su razón. Su participación terminaba al decir que todos debemos de respetar los puntos de vista de los demás a cerca de sus  razones; pero que si queríamos llegar a un fin común o a un acuerdo con ellos, teníamos que que ir un nivel mayor a nuestra razón, este escalón es el de la verdad.
            Cuando el principio de la verdad regula nuestras razones, entonces podemos ceder nuestros puntos de vista para ubicarnos en la verdad. Cuando se toma a la verdad como el fundamento de alguna relación sea en la familia, trabajo, escuela, ministerio, deportes, etc., podemos llegar a establecer mejores vínculos de entendimiento que nos llevarán al poder del acuerdo.
            ¿Quién tiene la razón? Todos tenemos la razón, pero no debemos de conformarnos con tener la razón, sino también la verdad. Si quieres establecer una relación en la que quieres influenciar a alguien para generar un cambio en la manera en cómo ve o hace las cosas, deberás de iniciar en alguna área en donde estén de acuerdo y modelar la verdad que sustente tus palabras y acciones en tu vida. No hay peor error en las personas que la de querer influir en alguien a través de sus razones y dejar de lado el principio de la verdad. Cuando la verdad está arraigada en una persona, no necesita convencer por sus razones, lo hace simple y sencillamente por su manera de vivir que es digna de ser imitada.
            Jamás habrá acuerdos entre dos personas que defienden sus razones sin ejemplificarlas a través de una verdad. He comprendido que es muy difícil discutir con alguien que tiene la razón que es opuesta a la mía, por lo tanto, recomiendo que más que defender una razón, busquemos encarnar la verdad que nos haga entrar en razón.
            A veces me pregunto: ¿cuántas discusiones y pleitos se han desatado por ser incoherentes en lo que defendemos por causa de lo que no vivimos? ¿Cuántas relaciones con el potencial de ser beneficiosas se han perdido por se enfocaron más en sus razones que en la misma verdad? ¿Cuántas amistades potenciales se han escurrido de entre nuestros dedos por no encontrar el punto del acuerdo? ¿Cuánta rebeldía se ha generado en la vida de los hijos porque los padres no son  un ejemplo de vida? ¿Cuántos matrimonios fracturados por ser tan necios en defender sus razones en lugar de aplicar la verdad en su relación?
            Es cierto que no debemos de estar de acuerdo con todos en todo, eso sería un auténtico milagro y no sería de humanos lograrlo!!. La novelista Jane Auten comentó en una carta enviada a su hermana Casandra: no quiero relacionarme con gente que esté de acuerdo conmigo en todo, así me ahorraré el problema de caerles bien. No se trata de ser a fin en todo con todos, pero si debemos de buscar lo mejor en los puntos en los que podríamos establecer una relación en mutuo acuerdo que nos haga sentir plenos y satisfechos, ¿no crees que debiese ser así?

CONCLUSIONES
  •      La gente más feliz no necesariamente posee lo mejor de todo. Solo sacan lo mejor de todo lo que poseen.
  •     Acostumbra a sacar lo mejor de todas las oportunidades de relacionarte con los demás, y recuerda que debes de ceder tus razones ante la presencia de la verdad.
  •      Quizás alguien que nunca se ha podido llevarse bien contigo le ha resultado difícil aceptar la verdad que derrumbe las razones de ambos.
  •     Todos tenemos relaciones importantes en nuestras vidas que quisiéramos mejorar, el mejor método para lograrlo es el de modelar una verdad y dejar de la necedad.


REFLEXION
  1. Defender una razón sin que una verdad la respalde, es entrar en el terreno de la necedad, ¿el cretinismo invade el terreno de tu existencia?
  2. Todos tenemos la razón de nuestra razón, pero no hay que conformarnos con tener la razón, sino la verdad, ¿buscar la verdad en medio de tus razones?
  3. Cuando el principio de la verdad regula nuestras razones, entonces podemos ceder nuestros puntos de vista para ubicarnos en la verdad, ¿consideras que este principio de la verdad debe de regular tu vida de manera permanente?
  4. No hay peor error en las personas que la de querer influir en alguien a través de sus razones y dejar de lado el principio de la verdad, ¿tomas el desafío de ser un modelo de vida en lugar de ser un defensor de tus razones?
             _______________________________________________________
             Pastor Oscar
            Correo: oscarhc07@hotmail.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

Somos deseables para Dios

Las consecuencias de vivir en la carne

Vestíos de amor