Restauración en los tiempos de Esdras 1



         Esdras 1:1-3
  En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo:  Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén.
       El Antiguo Testamento es la historia de Dios manteniendo sus promesas a su pueblo. Después del cautiverio en Babilonia, Dios conmueve el corazón de un rey persa ( Ciro) para dejar libres a los judíos y encargarles la reconstrucción del templo en Jerusalén, un acontecimiento que había sido profetizado 200 años antes por el profeta Isaías (44:28). Unos 50,000 judíos respondieron al llamado. Con Zorobabel como su líder, este dedicado grupo de sacerdotes, carpinteros, albañiles y gente común, empezó el largo trayecto de regreso a su destruida nación de Israel. Seguramente hubo sentimientos encontrados en la gente que retornaba a su tierra, quizás muchos de ellos ni siquiera la conocían al haber nacido en Babilonia, otros al recordar la manera en que fue destruida su ciudad por parte de sus enemigos. Pero unos más mostrando gozo y entusiasmo al mirar que se les estaba concediendo la oportunidad de volver a levantar la muralla, sus hogares, sus campos para volver a sembrar, su hermoso templo…tenían la oportunidad de volver a tener un esplendor que se perdió por causa de su desobediencia en tiempo pasado.
      Puedes imaginarte a esa caravana de 50,000 miembros en el viaje de 1330 kms aproximadamente? Después de meses en el camino y llegar a su destino un tanto cansados y adoloridos; pero con la firme esperanza de que venía un tiempo de restauración para ellos y sus familias. Un periodo en donde también iban a restablecer su templo y su adoración al Dios vivo en Jerusalén. Una nueva oportunidad de volver a ser una Nación que engrandeciera el nombre del Dios vivo. Una perspectiva de gloria mucho mejor que la de su pasado. Y sobre todo, tener la ocasión de olvidar su pasado plagado de pecado y ahora corregir sus errores para ser el pueblo que Dios siempre anhelaba que fueran.
        Estoy seguro que muchos de nosotros hemos pasado por situaciones difíciles en nuestro diario vivir. Muchas de ellas son consecuencia de nuestra desobediencia o alejamiento de las cosas de Dios y de su palabra. Mismas que nos han hecho sentir en cautiverio en donde fuerzas mayores a la nuestra nos habían estado gobernando. Desesperación, angustia, decadencia, desánimo, pérdidas…eran solo algunas de las manifestaciones de nuestro estado fuera de la cobertura del Señor. Pero ahora, al igual que los hebreos, Dios está abriendo una puerta que nos lleva a la restauración de nuestras vidas, matrimonios, familias y sociedad. Es el tiempo en que somos llamados a volver a levantar lo que un día se derrumbó, a construir todas esas cosas que nos volverán nuestro lamento en alegría, a regresar a las sendas de justicia que nos permitirán gozar de las abundantes bendiciones del Todopoderoso, a volver  a sembrar nuestras tierras para tener cosechas abundantes que nos permitan regresar a la senda de la prosperidad, a levantar nuestros altares de oración y obediencia en el hogar que nos permitan decir como Josué: “yo y mi casa volveremos a servir a Jehová”, a creer que nuestra gloria postrera será mejor que la primera, a creer que Dios extenderá su mano a favor de cada uno de nosotros para bendecirnos…Es tiempo de la restauración en nuestras vidas, ¿lo puedes creer?

       CONCLUSIONES
Cuando aprendemos de la experiencia, las cicatrices del pecado nos pueden conducir a la restauración y a una intimidad renovada con Dios.
 Restaurar es arreglar los desperfectos que un día se tuvieron por diferentes causas, por lo que es necesario que el restaurador tenga la osadía de corregir lo que un día hizo mal.

Restaurar es poner la situación averiada en el estado que antes tenía, ante ello, se necesita cimentar, levantar, edificar y  con más esmero ….FALTA

 La esperanza, la bondad, la fe, el amor y la alegría, son magníficas piedras para volver a edificar lo que un día se derrumbó.

La restauración de todo un pueblo es posible cuando cada individuo que lo forma es capaz de volver a creer que en Dios las cosas pueden llegar a cambiar para bien.

       REFLEXION
  • El regreso de los hebreos era la oportunidad de iniciar con una restauración de su nación, ¿hay algo que Dios te está señalando para que inicies con una restauración en alguna área de tu vida?
  • Restaurar algo que por años estuvo destruido iba a ser complicado para los cerca de 50 000 judíos que regresaban a su tierra, ¿se te ha complicado restaurar alguna situación porque sientes que es demasiado complicada?
  • Los hebreos confiaron en que Dios los iba a ayudar a restaurar a todo Israel iniciando con ellos como pueblo, ¿confías en que Dios puede ayudarte a restaurar aquello que no has podido lograr?
  • La restauración de todo un pueblo es posible cuando cada individuo que lo forma es capaz de volver a creer que en Dios las cosas pueden llegar a cambiar para bien, ¿harás tuya esta promesa para ser un instrumento que llevará consigo el ministerio de la restauración?
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           Pastor Oscar
           Invitaciones a conferencias y talleres sobre estos temas y de liderazgo, llamar al 017351525825 ó escribe al correo:oscarhp07@hotmail.com



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