Cestas llenas


       Marcos 6:43
y con lo que sobró del pan y los pescados llenaron doce cestas

            He hablado más de una ocasión acerca de este muchacho que estuvo en el momento y lugar preciso para ser parte de uno de los milagros que el Señor Jesús realizó. Su mérito consistió en poner en las manos del Maestro sus panes y peces para ser usados en la multiplicación que alimentó a cinco mil personas. Después de que fueron saciados todos, incluido el muchacho, “…recogieron, de los pedazos… doce cestas llenas”.
Este jovencito nos da una gran enseñanza, es registrado en los hechos del Señor Jesús como uno de los dadores que sobrepasó a muchos de su época y de la nuestra. Este tipo de dadores ven una necesidad mayor que la suya y dicen: ‘Señor, esto es lo que tengo, tómalo, bendícelo y úsalo’. Me he puesto a pensar en la actitud de este muchacho y deducir que bien pudo no haber ofrecido su lonche para que Jesús lo usara en la multiplicación de la comida. Finalmente, nadie podía reclamarle al adolescente que no lo compartiera, pues según mi apreciación, solo él fue el único que que se preparó desde su hogar para no padecer de hambre ante la jornada tan larga que tuvieron al lado del Señor Jesús. Solo él pensó en lo que los demás no pensaron. Solo él llevó lo que los demás no llevaron. Solo él compartió lo que los demás no compartieron. Solo él experimentó el gozo de dar que los demás no experimentaron. Solo él mostró una fe que los demás no mostraron.
Aún el comportamiento de los discípulos fue totalmente opuesto al del muchacho. Fijémonos en lo siguiente:
1.     Trataron de eludir el problema. “Despídelos para que vayan… y compren pan…”1 Tu fe sólo puede crecer cuando enfrentas problemas y buscas la respuesta de Dios. Y cuando se resuelvan, estarás en condiciones de recibir lo que Dios te va a dar en adelante.
2.     No eran conscientes de lo que tenían. Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tenéis, Id a ver…”2. Moisés tenía una vara, y con ella dividió el Mar Rojo en dos. David tenía una onda,  y con él derribó al gigante. Sansón con la quijada de un asno, venció a mil hombres3. A lo mejor tú no eres consciente de ello, pero Dios ya te ha dado la respuesta. Dios te ha dado algo con la capacidad de multiplicarse, una vez que lo pongas en Sus manos, el milagro sucederá. A la mejor no has sido consciente de ello, pero es tiempo de que abras tu entendimiento y levantes la mirada para que puedas darte cuenta de aquello que el Señor te ha dado para multiplicarte.
3.     Despreciaron las cosas pequeñas. “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?”4. En lugar de pensar en tus carencias, considera la abundancia de Dios y su deseo de ayudarte“No menosprecien estos modestos comienzos, pues el Señor se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia…”5.  Pon a Dios en la ecuación; la fórmula del éxito: eres tú + Dios, trabajando juntos.

CONCLUSIONES


Puedes nacer con suerte en la vida y lograr algo. Puedes tener apoyo, ayuda y lograr bastante. Puedes poner Tu Vida delante de DIOS y lograrlo TODO

Cuando te preocupas demasiado por lo que no tienes, empiezas a restarle atención e importancia a lo que sí tienes y te olvidas de todo lo que Dios te ha entregado.

Cuando colocamos TODO en las manos de DIOS, nuestra Salud, Familia, Sueños, Finanzas y Anhelos, comenzamos a ver Milagros en nuestra vida.

Alguien pudo tener cosas mejores que ofrecer que el mismo muchacho de Marcos 6; ante esto entendemos que no se trata de lo que tengo, sino de lo que soy capaz de ofrecer y poner en las manos del Hacedor de Milagros

            REFLEXION
  1. Este jovencito nos da una gran enseñanza, es registrado en los hechos del Señor Jesús como uno de los dadores que sobrepasó a muchos de su época y de la nuestra, ¿Cómo eres identificado en tu manera de ser como un dador?
  2. La mayor cualidad de este muchacho es poner en las manos de Jesús lo que otros no quisieron o no llevaron, ¿sueles poner en las manos del Maestro tus bienes para que Él haga algún milagro?
  3. Muchos trataron de aludir el problema de darle de comer a la multitud, el muchacho colaboró para que se hiciera posible este hecho, ¿colaboras en la obra de Dios para satisfacer las necesidades de la misma y de los ministerios que atiende?
  4. En lugar de pensar en tus carencias, considera la abundancia de Dios y su deseo de ayudarte, ¿piensas que no tienes lo suficiente para colaborar en la Obra del Señor? Cestas se llenaron aún después de que todos fueron saciados, ¿cuál es el estado de tu cesta?


LAS CESTAS SE LLENAN CUANDO HAY ALGUIEN QUE PONE EN LAS MANOS DEL MAESTRO LO QUE TIENE. EL MANANTIAL PARA TU VIDA, TE PERMITIRA ESTAR DENTRO DE LA PERSPECTIVA DE DIOS PARA TI.

1 Marcos 6:36
2 Marcos 6:38
3 Jueces 15:16
4 Juan 6:9

5 Zacarías 4:10

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Pastor Oscar
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Correo: oscarhp07@hotmail.com

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